Quizás un nuevo comienzo es el final de un proceso anterior que ni recordamos.
Me siento extraño, creo que han pasado tres semanas desde mi última aventura aunque no lo podría asegurar y desde entonces juraría que estoy ciego. No veo absolutamente nada de nada exceptuando pequeños momentos puntuales en que la oscuridad se convierte en luminosidad y una sensación de calor se apodera de mis mejillas aliviando por unos segundos el frío intenso que siento por toda mi cabeza. Aun teniendo la nariz helada no paro de oler una especie de extravagante esencia de gambas, nata y fresas. Siento las manos y los pies muy pero que muy húmedos y de vez en cuando una sensación como si recibiese mordisquitos en mis dedos. En cambio el resto de mi cuerpo padece gran presión y acaloramiento sobre torso y piernas además de un continuo cosquilleo que parece brotar desde mi interior. No cabe duda de que me siento disperso como si estuviera en varios lugares a la vez. Cuando menos es curioso que esto me pase a mí que siempre he sido un tipo de los que se apoltronan horas y horas en un mismo sitio.
Me considero un artista, soy músico y cantante. A lo largo de la década de los ochenta compuse una treintena de temas propios que ninguna discográfica quiso editar. Yo mismo me auto-produje una casete con cuatro de mis mejores canciones y otras tantas versiones de Dyango y Francisco que gracias a un conocido pude mal vender en un par de gasolineras de su propiedad. En realidad tampoco estuvo tan mal, se vendieron sesenta y cuatro de una tirada de quinientas. Supongo que fue una gran idea añadir quince minutos extra en la cara b con el método audio hipnosis para dejar de fumar y dejarlo bien claro en la carátula. Es evidente que no he triunfado en mi profesión pero no obstante he podido vivir de ella sin problemas gracias a verbenas, bodas, comuniones, etc.
Hace unos años que me gano la vida bastante bien actuando en un hotel de la costa. Los turistas son el tipo de espectador más agradecido que un artista pueda tener, los míos, en concreto, son germanos de clase media. Te encuentras allí solo en un pequeño escenario a la izquierda del bufet acompañado únicamente por tu inseparable sintetizador yamaha y observas como esos bárbaros con bermudas llenan sus panzas y beben hasta reventar para después salir a bailar, dando tumbos, “Qué viva España!” o “Bye, bye, fräulein” al compás de mi música. Te miran, te hacen gestos de aprobación con el dedo pulgar y aplauden a rabiar al final de cada canción. Las esposas maduras te hacen ojitos, mientras bailan agarradas a sus fornidos maridos, cuando estos te dan la espalda; por no hablar de las viudas de la tercera edad y divorciadas menopáusicas siempre dispuestas a invitarte a una copa después de cada actuación. Pero sin lugar a dudas me quedo con esas esposas en su esplendor otoñal, tan necesitadas como agradecidas ellas, tanto que me permiten poner en práctica todo tipo de guarradas características de su propio cine porno teutón, “maximum perversum” creo recordar que se llamaba aquella antología nibelunga. El modus operandi siempre es el mismo: el marido durmiendo en estado de coma etílico en su respectiva habitación mientras la mujer acude borracha al calor de mis brazos a la ciento catorce. En recepción tienen órdenes específicas de indicar el número de mi habitación a toda mujer que pregunte por mí. Tocan a la puerta, abro y si me gusta lo que veo la hago pasar y le invito a una copa. El resto se lo pueden imaginar. Sé que me juego el pellejo pero no puedo evitarlo, el fervor diplomático por unas buenas relaciones hispano-germánicas es superior a mis fuerzas.
UltimaHora.es Sucesos 25/07/2010
La Policía Nacional localizó ayer lo que podrían ser los restos humanos del cadáver de Jaime Gibert Marqués, el cantante profesional que desapareció hace 21 días, a la espera de la confirmación de las pertinentes pruebas forenses de identificación. Miembros de la policía científica así como el titular del juzgado se personaron en el lugar, una casa de campo a las afueras del municipio de Consell. Fuentes anónimas cercanas al caso desvelaron a este medio detalles del macabro hallazgo. El cuerpo sin vida se hallaba descuartizado en distintas partes de la casa. En el interior de un frigorífico se encontró la cabeza decapitada junto a una bolsa de gambas y una tarta de nata con fresas alineadas de tal forma que se podía leer el nombre de Jimmy. En una pecera se encontraban sumergidos, compartiendo hábitat con unos pececillos tropicales, las manos y pies de la víctima. Por último el resto del cuerpo fue descubierto, con la ayuda de los perros, en una zona ajardinada, enterrado a medio metro de profundidad en avanzado estado de putrefacción debido a las altas temperaturas sufridas en la isla durante el mes de Julio. Recordemos que desde que Jimmy Dante, nombre artístico del cantante, desapareció sin dejar rastro dejando todas sus pertenencias en su habitación del hotel Torremar los investigadores temían un fatal desenlace más si cabe acentuado por la constante rumorología sobre su promiscua y agitada vida sexual que podría haberle ocasionado grandes enemigos. El sospechoso del asesinato se encuentra desde ayer en las dependencias policiales, se sabe que es un ciudadano alemán que fue cliente habitual del hotel hasta el año pasado en que tuvo un altercado con Dante. Posteriormente se separó de su mujer y se había establecido en el término municipal de Consell.
Bien, creo que ya es hora de que me presente, mi nombre es Jimmy Dante, soy un artista de 51 años, cantante y músico, soltero, bien parecido y con una estupenda melena canosa. Me siento extraño pero ya no disperso. Acabo de darme cuenta de que soy un cadáver en pleno proceso de descomposición. Desde entonces no he visto ninguna luz intensa al final de un túnel, tampoco he visto un duplicado etéreo de mi cuerpo levitar y ni siquiera un resumen de mi vida ha pasado fugazmente en imágenes por una especie de visor mental. Por otra parte os diré que ningún Dios ha venido a buscarme aunque eso en realidad no me extraña tanto.

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